lunes, 3 de diciembre de 2012
Vivimos en un mundo donde el enamorado vive de ilusiones, donde el poeta muere por encontrar una musa, donde ni el rico es tan rico ni el pobre tan pobre. Un mundo donde muere gente que ha cumplido cada uno de los sueños que tenía pendientes y gente que ya no puede ponerse mas metas. Donde hay niños que nacen cada minuto y niños que mueren cada 3 inocentes segundos. Un mundo que tiene personas que son totalmente felices y personas que no pueden estar mas tristes, personas que no saben como luchar pero que si saben como proteger a los que que más quieren. Personas que aman y no saben lo que es el amor. Pero no solo hay personas, también hay coches a altas horas de la madrugada corriendo de un lado a otro, hay contaminación de las fabricas donde se crean cosas que ni siquiera necesitamos, hay calma, tanta calma que en la noche se puede oír como cae la lluvia, hay lagrimas debajo de una ducha, hay sangre que corre por venas y sangre que corre por el desagüe de algún lavabo. Hay sexo, pero no solo el mero acto de practicarlo sino que todavía existe gente que cree en eso que se llama "hacer el amor". Existen sentimientos que nadie conoce. Se están crean curas contra el cáncer, contra el sida, contra miles de enferdades porque aunque no estemos acostumbrados a verlo, hay gente que todavía no se ha rendido. Hay personas que rezan, que tienen fé en quien sabe lo que hay ahí arriba, hay vacas, cerdos y pollos. Hay ropa cara y ropa que no sirve de nada. Hay hamburguesas y caviar. Hay sueños y soñadores. Hay rotos para descosidos. Hay música y oídos. Hay besos legales y besos robados, si, de esos que valen muchos más que los consentidos. Hay parejas y matrimonios. Hay vividores y suicidas. Hay drogas, alcohol, tabaco, café, chocolate...Hay amor, entre hombres y mujeres, entre mujeres, entre hombres pero sobre todo amor. Hay millones de cosas, de lugas, de objetivos y millones de personas pero a veces, solo necesitas una.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)