domingo, 15 de diciembre de 2013

Perdóname.

Sé perfectamente que no supe quererte y que pedí demasiadas veces perdón pero creo que nunca está demás sentirlo una vez mas. Perdóname por hacer de ti un roto para mi descosida vida y por morirme de amor cuando me necesitabas. Lo siento si me he hecho demasiadas veces la dura pero tenía miedo de que vinieras con intención de romperme algo que no fuera la ropa, lo siento por matarte con mis palabras los sábados y llorar por ti los lunes. Perdóname por dejarte ir con un proyecto en la piel y escrita en un papel mi dirección. Lo siento si te he querido los lunes si, los miércoles no y los jueves quien sabe. Lo siento, por enamorarme de ti cien veces al día para poder olvidarme de ti otras tantas al anochecer, por querer que estuvieras aquí en esa hora en la que es ya de noche pero en el cielo todavía se respira sol y soledad. Perdóname, por hacerte sitio en mis cajones y guardar el lado izquierdo de la cama cuando estas, por ser yo tu único defecto. Lo siento porque aquí mientas la gente vuelve de trabajar, alguien en mi cuarto, en mi mente no olvida las puntas de tus dedos. Tócate los huevos. Perdóname si me tiemblan las manos como corazones desgastados por el tiempo y llevo las uñas mal pintadas. Lo siento porque hay años luz entre todo lo que te odio y lo que te podría llegar a querer. Y joder, lo siento, perdóname si te quiero, o te odio, o no se que hacer conmigo por no saber que hacer contigo pero es que las mañanas son fáciles, las tardes duras y las noches imposibles.

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