domingo, 15 de diciembre de 2013

Perdóname.

Sé perfectamente que no supe quererte y que pedí demasiadas veces perdón pero creo que nunca está demás sentirlo una vez mas. Perdóname por hacer de ti un roto para mi descosida vida y por morirme de amor cuando me necesitabas. Lo siento si me he hecho demasiadas veces la dura pero tenía miedo de que vinieras con intención de romperme algo que no fuera la ropa, lo siento por matarte con mis palabras los sábados y llorar por ti los lunes. Perdóname por dejarte ir con un proyecto en la piel y escrita en un papel mi dirección. Lo siento si te he querido los lunes si, los miércoles no y los jueves quien sabe. Lo siento, por enamorarme de ti cien veces al día para poder olvidarme de ti otras tantas al anochecer, por querer que estuvieras aquí en esa hora en la que es ya de noche pero en el cielo todavía se respira sol y soledad. Perdóname, por hacerte sitio en mis cajones y guardar el lado izquierdo de la cama cuando estas, por ser yo tu único defecto. Lo siento porque aquí mientas la gente vuelve de trabajar, alguien en mi cuarto, en mi mente no olvida las puntas de tus dedos. Tócate los huevos. Perdóname si me tiemblan las manos como corazones desgastados por el tiempo y llevo las uñas mal pintadas. Lo siento porque hay años luz entre todo lo que te odio y lo que te podría llegar a querer. Y joder, lo siento, perdóname si te quiero, o te odio, o no se que hacer conmigo por no saber que hacer contigo pero es que las mañanas son fáciles, las tardes duras y las noches imposibles.

domingo, 29 de septiembre de 2013

Ni las buenas intenciones.

No nos engañemos, tu y yo preferimos las historias complicadas, explícame porqué siempre después de decirnos adiós, tu cansado de la vida y yo con el rimel por la cara, siempre nos llamamos. Pero acabo muda cuando dices "no digas tonterias, no creas que cuando termina todo una historia acaba" y me lo dices a mi, que siempre quiero tener la ultima palabra. Y ya no sé que decir, la vida se cree que lograremos cambiar y nos quemaremos vivos por dentro de tanto esperar la puerta de salida de esta mierda que llamamos amor y que no es mas que una espiral. Comprobé en mis carnes lo bonito de la autodestrucción y tampoco me importó porque tenía una razón para coger mis pedazos del suelo e irme si era contigo. La vida va desgastando nuestras manos arañando el pasado, nuestro tiempo acabó y tan sólo ha quedado otra historia de amor recalentado. Y bien, ¿qué esperabas? sabes bien que ayer dije que sí a ti y así me va, cada vaso de ginebra lleva tu nombre pero cuando despiertes ya te habrás olvidado de lo que prometiste. Y no, no se trata de esperar otro milagro dándonos una semana, no es cuestión de reavivar la hoguera con leña quemada y que sé que nuestras buenas intenciones no harán que un día despierte tu ropa en mi armario.

domingo, 28 de julio de 2013

Vivir o seguir muriendo.

Algún día nos acabaremos dando cuenta de que poco a poco el camino se hace largo, que el levantarnos a las 12 de la mañana los sábados no nos va a hacer mas felices, que ponernos mas escote no nos hace mas atractivas, que ir a buscarla a su casa es bonito pero decirle que la quieres lo es aún mas, que un día estaremos en la cima pero que tendremos que caer para volver a elevarnos, que no conocerás a el amor de tu vida en un concierto (o si), que se es mas feliz escuchando un "¿Quién es tu nuevo vicio?" al oído que con dos copas de más, que las personas quizá no sean para siempre pero que los recuerdos si, que los "para siempre" nunca duran para siempre, que una taza de cereales te hace mas feliz que cualquier persona en este mundo, que un beso robado vale mas que uno planificado, que por muy personas que somos, todos llevamos un monstruo en el interior, que los ojos mas bonitos de el mundo siempre son los marrones, que ni altos, bajos, gordos o delgados han conocido la felicidad, que los "patitos feos" acaban siempre siendo grandes "cisnes", que un helado calma mas que un cigarro, que estar con la persona a la que quieres engancha mas que cualquier droga, que esta puta vida da demasiadas vueltas y vamos a acabar todos mareados, que siempre acabamos tropezando mas de dos veces en la misma piedra porque en el fondo nos gusta, que estar solos a veces es mejor que estar mal acompañados, que los amigos de verdad se cuentan solo que los dedos de una mano, que como dice mi querido Robe, hay veces que confundiremos los besos con tripis, que "la vida es muy puta y yo me he vuelto muy malo", que por mucho que nos empeñemos el corazón nunca se nos va a salir por la boca, que la bipolaridad no es una enfermedad sino un estado de ánimo, que si alguien quiere quitarnos los sueños no les dejaremos dormir, que querer y amar es diferente, que quizá no existan las escaleras al cielo pero todos hemos visto la carretera al infiernos, que por la boca, a veces el pez mas que morir se suicida, que primero debemos querernos a nosotros mismo antes que a nadie, que hay personas que te sonríen, te lían y te joden, que solo vas a querer de verdad a una persona en tu vida, que con el paso de el tiempo verás a tus hijos y dejarás que se confundan, que todos tenemos a alguien que "por verte sonreír, he vuelto yo a perder", que buscaremos en la memoria el rincón donde perdimos la razón... pero mientras nos damos cuenta de todo esto solo nos queda una cosa, vivir o seguir muriendo.

domingo, 2 de junio de 2013

No nos quedará ni la mitad de lo que fuimos y tendremos que aprender a ser.



¿Sabéis? Nunca he sido de seguir las normas, nunca me ha gustado ser igual a nadie, nunca he sido de clichés... Desde pequeña todo para mí ha sido diferente, si me salía de mi dibujo al pintar me daba igual, si me caía de la bicicleta me levantaba, si me inventaba un juego estúpido en el que por alguna razón acababa con los codos o las rodillas raspadas mi madre me echaba agua oxigenada y no pasada absolutamente nada, pero ahora, ahora que he crecido todo eso que me daba igual ha cobrado un estúpido sentido. Ahora preferimos el amor de las películas a las películas, preferimos llorar a solas a que nuestra madre nos cure las heridas (aunque sean internas), nos caemos una y otra vez y no sabemos como levantarnos, preferimos unos tacones al cielo que unos pies descalzos en el suelo, queremos unas pestañas tan grandes como nuestros sueños, preferimos una copa cargada a una gameboy con las pilas nuevas… Pasan los años y te das cuenta de que todos buscamos lo mismo, buscamos amor, amistad y lealtad eterna,  buscamos a ese “Dios” que nos crea y nos permite juntarnos y así nos pasamos la vida, pero también a veces es mejor dejar de buscar y empezar a dejarse encontrar.  Cuando dedicas mucho tiempo a pensar, a darle vueltas a las cosas y a comerte la cabeza te das cuenta de todo lo que pasa, como todos necesitamos lo mismo, como necesitamos seguridad, dependemos de nuestra ambición y tenemos la música mas alta de lo normal cuando necesitamos aclarar nuestras ideas. Poco a poco me he dado cuenta de el tiempo que pasamos delante de un espejo buscando mas defectos que virtudes,  como miramos mas a los ojos en vez de a los corazones y lo poco que nos damos cuenta de que en el fondo, todos somos carne y huesos. Disfrutemos mucho de los sueños inalcanzables porque en un tiempo no nos quedará ni la mitad de lo que fuimos y tendremos que aprender a ser.

lunes, 20 de mayo de 2013

Siempre es la mejor opción.

Estoy creyendome de verdad que la soledad es la mejor opción. No hay nadie que te falle, que te olvide, que te sustituya, que te deje de lado... porque simplemente, no hay nadie. Pienso que mi vida cada día que pasa da un giro radical, de esos giros como en las montañas rusas, empiezan despacio para que te confies, para que esperes ansioso por el chute adecuado de adrenalina y cuando crees que nada malo va a pasar, acelera, se retuerce unas cuantas veces al igual que tu estomago, en ocasiones las sensaciones son gratas, estan acompañadas de risas, de chillidos simpaticos pero, en mi caso, las vueltas solo me crean dolor de cabeza, angustia, frustración, hacen que quiera bajarme de la atracción en todo momento. No quiero que mi vida sea un ir y venir de personas que dejarán marca y se llevarán un hueco de ti, un hueco necesario e imposible de rellenar de nuevo. Muchas veces veo que la gente habla de cicatrices o de heridas que no tienen mas que un sentido estupido como el amor, pero las de verdad son esas que están siempre ahí recordandote algún suceso doloros en tu vida, algo imposible de curar. Por alguna razón incoherente siempre acabamos levantando la postilla al recordar, creando un tatuaje en forma de cicatriz. En ningún caso quiero que nadie piense que hago esto porque necesito amor, porque estoy sola o porque no se lo que es querer. Claro que se lo que es querer y claro que tengo amigos que están ahí siempre que lo necesito, pero odio que mis padres me hayan enseñado lo que es ese sentimiento cuando ellos mismos lo han dejado de lado por razones que desconozco. Nadie puede estar toda la vida con la misma persona, al menos eso creo. Creo que el acto de amor es uno de los mas egoistas del mundo. Amar puede convertirse en una enfermedad imposible de sobrellevar. Amar es un acto insano, hay gente que deja de comer, de dormir, no se relaciona con otra gente y por eso pienso que es una de las peor cosas que puedes realizar en tu vida, a parte de matar, es enamorarse. Enamorarse no sirve de nada, solo sirve para tener en la cabeza un solo pensamiento, esa persona, y para que, en algunas ocasiones, parezca que vives en Marte. Hay quien dice que mientras haya amor en el mundo no exitiran ni las guerras ni los conflictos pero si existe el amor, por contraposición, tiene que existir el odio. No creo en el destino, simplemente en la casualidad. Que dos personas se conozcan y que curiosamente al poco tiempo sean compañeros de trabajo o vecinos del mismo bloque de edificios, por ejemplo, no es obra del destino si no de la casualidad, hay miles de personas que realizan los mismos estudios y otras tantas que compran viviendas y no por ello tienen que conocerse antes porque, amigos, eso solo sucede en las películas. No es que no crea en todas esas pamplinas del amor, en lo que no creo es en que puedan sucederme a mi. La vida real es para los que tenemos los pies en el suelo, no para los que viven en una sala de cine o en las portadas de una novela. Sé que no existe alguien como yo porque todos somos diferentes, creo en las aproximaciones pero no para mi. No se como acabar este monologo, supongo que un "adiós, espero seguir escribiendo" estaría bien pero soy una persona demasiada complicada, con pensamientos demasiado complicados por eso, ante la duda, la soledad, siempre es la mejor opción.

jueves, 4 de abril de 2013

365.

Te das cuenta de que has pasado 365 días queriendo a alguien y que aunque digas que todo esta mejor, ya nada volverá a ser como antes. Han paso ya 12 meses incesantes en los que has tenido que enfrentarte al miedo de no ser querido, ese miedo a que lo que podría ser una pareja este formado por uno solo, por ti mismo. Pasa el tiempo, que según algunos es "un juez inexorable" pero para ti no llega, ¿donde esta tu justicia? Se que hablo del amor como una guerra, pero...¿a caso no es eso el amor? Es la guerra de los pulsos cabeza-corazón, de las lagrimas que luchan por salir a relucir, de las trincheras formadas por sentimientos que luchan por ser reales. Un año es el tiempo suficiente como para dejar de correr tras una fecha pero, yo me pregunto ¿cada vez que llegué el día tendré que recordarlo de nuevo todo? El tambor incesante que es tu corazón no para de darte el aviso de que algo pasa, no es un infarto, son las jodidas mariposas, parece que esas pequeñas hijas de puta salen del capullo en el que han estado esperando como agua de Mayo que llegará esa persona a tu vida y un escalofrío recorre tu espalda. Tu subconsciente se hace mil preguntas en segundos, ¿quien es?¿por qué le has mirado de esa forma? "No te enamores"- piensas, pero te encuentras un mes después enganchado a unos auriculares recordando cada detalle, resignandote a que esa persona se va a quedar ahí sin poder evitarlo y entonces sabes que es verdad, sabes que todo lo te decías a ti mismo no ha servido de nada y de que la guerra solo acaba de comenzar.

lunes, 18 de febrero de 2013

¿Cuál es tu definición?


 Antes de todo he de decir que esto no es una apología sobre el amor ideal o las relaciones perfectas, este documento es simplemente un pensamiento de una mente adolescente que se aburre en una tarde de mayo que en vez de estar estudiando está escribiendo unas palabras sobre el término “amor”. Hablo de término porque yo no lo he conocido, no se que eso de que una persona venga a buscarte a la esquina de tu casa y mucho menos se cual es la sensación de ir con alguien que no esta relacionado con tu familia, círculo de amigos, etc. por la calle de la mano. Tampoco sé a que se refiere la gente cuando dice “que no puede vivir sin esa persona”, todos somos capaces de vivir sin alguien, se mueren personas día a día y no por ello tenemos que ir detrás al nicho, en mi opinión, el amor exagera demasiado las situaciones, las expresiones y el mundo. ¿Vosotros no tenéis el típico amigo que siempre está buscando una chica o un chico con el que mantener un tipo de relación? No me refiero al sexo, tampoco a la amistad, me refiero al amor. También es cierto que el amor se basa en la atracción física, que los dos sexos congenien bien, pero en este caso me refiero al amor como algo que he definído así: “Hoy te quiero, te quiero muchísimo, pero dentro de tres meses aproximadamente romperé está relación porque perderé totalmente el interés en ella y diré que no soy suficiente para quedar bien.” Señores, esa definición que he dado, es la actualidad. Hoy en día cuando conoces a una persona y te hace sentir especial ya piensas que es el amor de tu vida, el padre o la madre de tus hijos, la persona con la que vas a compartir baño, coche y cama hasta morir, con quien tendrás que lidiar cuando llegues a casa después de un día duro.... y lamento decir, que eso, no es amor. Antes un hombre que verdaderamente quería a una mujer luchaba por conseguir un trabajo decente y crear una buena imagen de sí para poder darle una buena vida y así poder casarse con la persona a la que amaba. Sin embargo, hoy en día cuando un hombre quiere a una mujer, si esta es una total insolente, tendrá que aparte de estar posicionado, llevarle a sitios caros, vestir bien, usar un buen perfume, tener un buen coche... porque, para vosotros hombres del mundo, hay mujeres que son verdaderas gilipollas. En cambio, si la mujer es humilde, si es honesta y sincera, no necesitará nada eso, un buen gusto musical y una gran sonrisa hacen mucho mas que un traje y una cena cara. Las mujeres, aunque creáis que no, somos personas simples, personalmente, soy una mujer que disfruta de las pequeñas cosas del mundo, me gusta el café con mucho azúcar, un lápiz de ojos que pinte bien y mirar atardeceres. Las personas piensan que el amor que “vale la pena” es ese que no pierde la pasión, ese que guarda el deseo desde el primer días, el que posee una verdadera tensión sexual, el amor que se basa en besos, abrazos y despertares con caricias. Pero tenéis que saber que ese “amor” solo es producto de películas y guionistas muy hijos de puta. Ninguna mujer se despierta perfectamente maquillada, ningún hombre conoce a todos los metres de los restaurantes de la ciudad y se cuela sin reserva, es más, los metres están casi extinguidos, nadie va a ir a la ventana de tu habitación con un cassette gigante de los años 80 a ponerte tu canción favorita... Las relaciones de verdad son producto de personas que luchan por ellas, personas realistas, personas que a pesar de estar llenos de trabajo y cansados sacan tiempo para estar con su pareja, personas que hacen regalos inesperados aunque solo sea un libro... Muchos podréis decir que tengo envidia de las personas que tienen un amor en su vida pero verdaderamente no. No tengo envidia porque se que es pronto para mi, se que nadie va a luchar por mi tan pronto, nadie va a esperarme en esa esquina, nadie va a mandarme mensajes de amor ni a dejar post-its en las páginas de mis libros, nadie se acordará de mi al dormirse ni al despertarse, nadie se acordará de mi en cada canción, nadie intentará ascender en su trabajo para darme una mejor vida, nadie que no sea mi padre claro está. También debo de decir que hay varios tipos de amor, está el amor de pareja y el de familia y respecto a este último debo de decir una cosa: Mi padre va a ser siempre el hombre de mi vida y mi madre la superheroína definitiva. Por eso, querido amigos, no te enamores, deja que se enamoren de ti.

jueves, 14 de febrero de 2013

Cadenas.

Nos tomamos la vida como un plan. Desde pequeños planifican toda nuestra vida: Primero a el colegio, después al instituto, hacer una buena carrera, conseguir un buen trabajo, conocer a nuestra pareja....  Personalmente soy una persona muy descuidada, nada organizada, no me gustan los planes, es mas, pienso que las mejores cosas de la vida no se planean, porque queramos o no, la vida, no se debe planear, se debe vivir. Es como cuando te enamoras, sales a la calle un día, paseas, hablas con quien te acompaña, escuchas música, miras al cielo y de repente ahí está. Acabas de encontrarte con la persona con la quieres planear tu vida, quieres saber en cada momento cuando te besará, si te llamará, si habrá un futuro, como será ese futuro, que coche compraréis, a donde querréis ir a vivir, como se llamará vuestro perro, a que colegio irán vuestros hijos... Y te das cuenta de que todo eso que pensabas sobre la libertad no es mas que un mero trámite a las cadenas que tu mismo te vas a poner tarde o temprano. Caeremos tantas veces que hasta tenemos un plan para cuando ya no queramos levantarnos. Siempre nos han dicho que los límites de la vida los pone uno mismo, pero, ¿uno mismo tiene capacidad para encadenarse?

martes, 22 de enero de 2013

Cual tatuaje en el alma.

Recuerdo una fría tarde de Mayo. Era Mayo, el mes que te plantaba delante de las puertas del verano pero aun así no puedo olvidarme como se erizó el vello de mis brazos cuando dí el primer paso para salir de casa. Llegué con 10 minutos de retraso, como siempre. Me acerqué buscando unos labios que besar pero solo me encontré con 3 palabras: "Tenemos que hablar." Mi corazón se revolvió en mi pecho, quizá era el momento de dejar claro lo que sentíamos el uno por el otro, sin risas, sin miradas de complicidad, simplemente un silencio mutuo que podría marcar un antes y un después, el dolor contra la gloría. Me miraste y dijiste que ya no podías con esto, que no sabías si era amor, si era un cruce de cables o simplemente era que el destino nos había jugado una mala pasada. Por muchas respuestas que buscara no encontrada contestación alguna coherente. Seguíamos ahí, el bajó la cabeza y yo intuía que mis ojos no podrían aguantar una mirada mas antes de romper a llorar. "Lo siento, es verdad que te quiero, o al menos, eso creo. No quiero hacerte daño, no te mereces esto." Palabras que marcaron el dolor, pero no solo eso, marcaron mi vida, mi mente, cual tatuaje en el alma. Sabía que si en ese momento me levantaba y me iba lo único que estaba haciendo era huir y por eso me quedé esperando un nuevo escupitajo de palabras para el recuerdo. Presentí como mi alma se alejaba de mi dejándome sola y vacía, tan vacía que pensaba que en cualquier momento podría echar a volar, o al menos eso quise. No hubo respuestas. No hubo miradas. Abrí la boca, la mente, el libro de mi memoria para decirte algo pero solo salió un: "Al menos fué un bonito sueño." En ese momento me levante y vi como una lágrima se precipitaba al vacío cual suicida queriendo dejar este mundo de infelicidad diaria, pero me sorprendió mas cuando, al darme la vuelta ya no había nada para mi. Solo vi un cuerpo, delgado y arqueado hacía delante. No vi nada mas allá. En ese momento me di cuento de el calor que hacía, un calor que casi llegó a ahogarme y de hecho quise que lo hiciera, era Mayo, mi alma se había ido, mi corazón se había helado y que ahí se quedaban, sentados en un banco, mis días de gloria.

lunes, 21 de enero de 2013

Correr delante de ese día todos los días de mi vida.

No se si te acuerdas de todo aquello que me contaste. Aquello que me dijiste de que por pequeño e insignificante que fuera algo lo amabas al igual que me amabas a mi. Me contaste que adorabas como miraba el cielo como si quisiera robar un trozo para poder colgarlo de la pared de mi habitación, que te encantada ir por la calle y que pasara una persona dejando un rastro de perfume o cuando afinabas las cuerdas de tu guitarra y te disponías a empezar a tocar. También recuerdo que te encantaba el café solo, sin nada o que te volvías loco cuando llegaba el momento de quitarle el plástico a un nuevo cd. Poco a poco empece a amar las pequeñas cosas yo también. Me encantaba dormirme atenta al sonido de la lluvia en mi persiana, el va y ven de las olas del mar las tardes de domingo, como la sal se mezclaba con el aroma de mi piel, el pequeño placer de quitarle la etiqueta a una camiseta que llevaba tiempo queriendo, el deseo de llegar al estribillo de una canción o las palpitaciones de mi corazón con un solo de guitarra eléctrica. Me hice fan de las noches en las que no podía dormir por nervios, de escuchar "nuevas" canciones de hacía 20 años, de las agujetas en las mejillas de reír, de mirar mi reflejo en los charcos, de  tumbarme en el suelo de mi habitación simplemente para cerrar los ojos y pensar, de el olor a esmalte de uñas, de pasarme horas mirando discos, de una canción de los Smiths, de soplar velas o de escribir garabatos en un papel. Deje de ser turista de tus pensamientos para pasar a ser acompañante de tus viajes. Pero también me acuerdo de que un día te dije que mi vida era un caos, que siempre llegaba tarde, que nunca acaba de acostumbrarme a los cambios, que no me gustaba madrugar ni hacer la habitación, que amo el color negro, que quizá muchas veces no tenga ganas de salir de casa por mucho que tu me quisieras ver y que estaba total y absolutamente perdida por tus huesos. Pero como dije al principio de estas ridículas líneas son solo recuerdos. Ya no se como vas a solas por la calle, ni recuerdo el sonido de tu guitarra, no se si has vuelto a tomar café solo o si necesitas endulzar tu vida y que la última vez que te vi abrir un cd fué la última vez que te vi. Pero tengo que darte las gracias por enseñarme a ser lo que soy, a querer con mas ganas, a ser mas fuerte y sobre todo, a correr delante de ese día todos los días de mi vida.